Godofredo de la Fontaines, Godfrey of Fontaines, Godefredus de Fontibus sive Doctor Venerandus

Godofredo es uno de los filósofos de fines del siglo XIII que más interes me ha generado entre los autores que se podrían denominar de segunda linea.  Es contemporáneo a H. de Gante y Gil de Roma, en algunas cosas es seguidor de las tesis de santo Tomás, pero

Fuente Medieval News

Mss de las Quodlibetales de Godofredo (Medieval News)

también utiliza elementos de Siger de Brabante. Por lo cual lo hace un autor interesante para comprender los debates de su época. Por otro lado, gran parte de su biblioteca personal se conserva con gran parte de sus glosas, esto está en la Biblioteca Nacional Francesa.

Sus Quodlibetales están editadas desde 1905 por el medievalista De Wulff, y accesibles online en Archive.org en el siguiente link.

De los estudios más contemporáneos debemos rescatar el estudio sobre su metafísica de Wippel, quien sigue escribiendo sobre este autor, y ha realizado la entrada de la voz Godfrey of Fontaines de la Standford Encyclopedia of Philosophy. Allí se encontrará gran parte de la bibliografía actualizada. Wippel siguió investigando sobre Godofredo, incluso estuvo a cargo de la compra de unos manuscritos de las Quodlibetales de Godofredo por parte de la Catholic University of America (ver Medieval News)

Finalmente en Alemán encontramos bibliografía reciente realizada por B. Goebel para el Kirchenlexikon. Aquí

Summa de Officiis ecclesiasticis, Guillelmi Autissiodorensis (Guillermo de Auxerre)

Imagen del Proyecto

Muchos no sabrán de qué hablamos cuando nos referimos a la Summa de officiis ecclesiasticis de Guillermo de Auxerre. Guillermo fue maestro de Paris, y tiene una Suma Aurea, con la cual quizás tuvo mayor difusión o conocimiento. También, como fue tradición en Paris en el siglo XIII, tiene  un comentario a las Sentencias. Sin embargo, la redacción de esta peculiar obra acerca de la liturgia no tenia edición hasta ahora.

La Summa de officiis ecclesiasticis es redactada a principios del siglo XIII y trata sobre los significados de la liturgia  en su parte ritual, pero a la vez muestra los significados ocultos que hay en ella. El Thomas Institut ha realizado una edición crítica digital, que ya es pionera, y esperemos que inicie una sana tradición en la comunidad académica. Junto con la edición, se ha puesto en su web a disposición del lector la posibilidad de cotejar las transcripciones individuales de cada uno de los manuscritos, y a su vez también el poder mirar la imagen original de cada uno de ellos.

Junto con la edición se acompaña abundante bibliografía y algunos estudios sobre la obra. Se resalta la cuestión del tiempo en el autor, el cual parece ser fundamental en la interpretación de Guillermo sobre la liturgia y los modos de comprender el tiempo

En esta página no solo se puede aprender a ver cómo y cuán laboriosa resulta la edición crítica de un texto. Sino que se puede disponer en pdf del texto final de la Summa.

Actualmente el Thomas Institut consta también de otros proyectos en desarrollo como es el comentario a las Sentencias de Durando de San Purciano, o la verroes Database.

Enrique de Gante, Henry of Ghent, Henricus de Gandavo sive Doctor Solemnis

Henry of  Ghent

Enrique de Gante, (1217?-1293), como dice P. Porro, es quizás una de las figuras más prominentes de la Facultad de Teología de Paris, luego de la muerte de Santo Tomás. Solía pensarse que Enrique era un autor conservador, agustinista, que defendía la doctrina tradicional frente a los sistemas nuevos aristotélicos que venian de la mano junto con las doctrinas árabes, esta tesis estaba apoyada sobre todo en el hecho de su participación en la comisión que realizó la condena de Marzo de 1277, encabezada por el Obispo Tempier. Por otro lado, también participó en la controversia entre el Clero regular y las ordenes mendicantes, teniendo una postura en favor del Clero contra los religioso (habría afirmado que todo feligres debía confesarse con su párroco una vez al año, confesando incluso los pecados que había ya confesado a un fraile).

Sin embargo, los estudios recientes, y la edición de la Opera Omnia, ha mostrado una nueva visión de Enrique, en la cual se presenta más bien como un autor que intenta realizar una síntesis de la ciencia nueva desde el agustinismo. Por otro lado, también participó en la controversia entre el Clero regular y las ordenes mendicantes, teniendo una postura en favor del Clero secular contra el Clero Regular (habría afirmado que todo fiel debía confesarse con su párroco una vez al año, confesandose  incluso de los pecados que había ya confesado a un fraile). Todo esto lo habría llevado a ser amonestado por no seguir las enseñanzas del Papa

Como advertimos, Enrique es considerado el último gran maestro secular de Paris de la segunda mitad del XIII. fue autor de una Summa, incompleta, de XV Quodlibetales, que habría completado durante la redacción de la Summa. Un comentario al Genesis (Lectura ordinaria super sacram Scripturam), y en extenso tratado sobre la cuestión de los privilegios de la confesión (Tractatus super factum praelatorum et fratrum). También en su Corpus encontramos algunos tratados -no teológicos- cuya atribución es dudosa. De autoría probable son los tratados sobre Syncategoremata  y Physics. De autoría más dudosa aún es un comentario incompleto a la  Metaphysics

Las obras fundamentales de Enrique, y sus ediciones son las siguientes:

Ediciones antiguas.

Quodlibeta (1518). Parisiis: Vaenundantur ab Iodoco Badio Ascensio; repr. (1961). Louvain: Bibliothèque S. J.

• Summae quaestionum ordinariarum (1520). Parisiis: Vaenundatur in aedibus Iodoci Badii Ascensii; repr. (1953). St. Bonaventure, N. Y.: The Franciscan Institute; Louvain: E. Nauwelaerts; Paderborn: F. Schöningh.

Ediciones críticas actuales

Henrici de Gandavo Opera Omnia (1979 sqq.). Leuven: Leuven University Press (initially also Leiden: E.J. Brill).

  • Macken, R. (1979). Bibliotheca manuscripta Henrici de Gandavo. I. Catalogue A-P; II. Catalogue Q-Z. Répertoire
  • Henry of Ghent:
    • Quodlibet I (1979). R. Macken, ed.
    • Quodlibet II (1983). R. Wielockx, ed.
    • Quodlibet VI (1987). G.A. Wilson, ed.
    • Quodlibet VII (1991). G.A. Wilson, ed.
    • Quodlibet IX (1983). R. Macken, ed.
    • Quodlibet X (1981). R. Macken, ed.
    • Quodlibet XII, q. 1-30 (1987). [PVS1] J. Decorte, ed.
    • Quodlibet XII, q. 31 (Tractatus super facto praelatorum et fratrum) (1989). L. Hödl, M. Haverals, eds. (with Introduction by L. Hödl)
    • Quodlibet XIII (1985). J. Decorte, ed.
    • Quodlibet XV (2007). G. Etzkorn, G.A. Wilson, eds.
    • Summa (Quaestiones Ordinariae), artt. I-V (2001). G.A. Wilson, ed.
    • Summa (Quaestiones Ordinariae), artt. XXXI-XXXIV (1991). R. Macken, ed. (with Introduction by L. Hödl)
    • Summa (Quaestiones Ordinariae), artt. XXXV-XL (1994). G.A. Wilson, ed.
    • Summa (Quaestiones Ordinariae), artt. XLI-XLVI (1998). L. Hödl, ed. [PVS2]
    • Lectura ordinaria super S. Scripturam (attr.) (1979). R. Macken, ed.

Fuente: Pascuale Porro, Henry of Ghent Standford Encyclopedia of Philosophy]

La Universidad de North Carolina AshVille tiene un Henry of Ghent online con varias partes de sus obras en edición digital (PDF, OCR), junto con algunos manuscritos. 

Para bibliografía en Aleman cfr. Aquí

En Google Books contamos con las ediciones de 1689 del primer libro del Comentario a las Sentencias, y la Aurea Quodlibeta de 1608, aunque las digitalizaciones no estén hechas a partir de originales 100% legible.

Habría que analizar un poco más de cerca algunos fondos digitales de universidades españolas que tienden a digitalizar y poner al alcance del público muchas obras cuya edición fluctúa entre el siglo XVI y el XVIII.  Como es el caso de la Complutense de Madrid, aunque en este caso no contemos con obras de este autor.

Omnes homines natura scire desiderant

El deseo de investigar nos puede llevar a los umbrales mismos de la investigación histórica.  No solo el poder acceder a los textos, sino en muchos casos el trabajo en manuscritos nos permiten encontrar el comienzo de la tradición, o quizas explicar algo que justamente no se mantuvo en la tradición de la historia. En este sentido como resaltó un medievalista reconocido:

El medievalista tiene que vérselas con manuscritos, y que él tiene ante todo que describir los corpus antes de interrogarlos. El trato asiduo con los manuscritos, con lo que ello supone de prácticas científicas precisas, de la codicología a la paleografía, es la gran regla del discurso del método histórico, es necesario devolver la palabra a los textos, lo que significa copiar. El primer trabajo del medievalista es el de copista; ahí es donde se reconcilia con el tiempo del pensamiento. En la Edad Media, un buen copista no sobrepasaba la media cotidiana de un folio relleno de 25×16 cms; un buen historiador de hoy difícilmente lo hace mejor.

El segundo trabajo es la edición crítica: el establecimiento de un texto, la identificación de sus fuentes, de sus préstamos tácitos y de sus orígenes latentes. Esta doble ascesis es la condición de la libertad. El trabajo de segunda mano, dicho de otra manera, la dependencia respecto de lo impreso, se condena a sí misma a la repetición de clichés y de modelos de historiografía; ésta es una estrategia de reproducción del saber, no un método de apropiación por lo desconocido. Es lo desconocido lo que debe apoderarse del investigador, no es éste quien debe reproducirse a sí mismo proponiendo una nueva interpretación de los hechos que no exiten sino porque su predecesores o sus semejantes lo han hecho. El mandato de la idea filosófica de la lectura no puede ser otra que deshacer los hechos. (A. De Libera. Pensar la Edad Media)

Si bien el poder revolver las bibliotecas y los códices sigue siendo un trabajo que demanda dedicación y capacitación que no muchas veces se alcanza, gracias a Dios y a internet, hoy ya no hace falta hacer una estancia larga en Abadías, Bibliotecas con fondos de codices, sino que en la red podemos encontrarnos con una infinidad de manuscritos con los cuales capacitarnos en muchos casos, antes de tener nuestra primera incursion y trato con los manuscritos de manera directa.

Una de las primeras en subir los manuscritos en la red fue una abadía Suiza con fondos de la Mellon Fundation. Hoy ya son varias las Universidades, Colleges, Bibliotecas o Abadías que brindan un servicio de Catálogo, o incluso el mismo manuscrito en alta calidad para poder consultar online.

Aquí va un primer índice de unos pocos lugares donde encontrar manuscritos.

Codices Electronici Sangallenses (CESG) – Project Description Esta biblioteca es una de las más antiguas de Europa, con más de 2100 manuscritos. El acceso es libre y allí se encuentra una gran cantidad de material.

Parker Library (Corpus Christi College and the Stanford University Libraries).

El Huygens Institute, brinda un Manuscrito Carolingio con unas herramientas muy buenas para aprender a identificar y a leer manuscritos.

Existen muchos más lugares donde se han subido manuscritos pero depende en gran parte de los intereses de cada uno. De todos modos creo que con estas breves referencias se muestra las distintas cosas que se están haciendo hoy en día con esto.

Published in: on diciembre 7, 2009 at 11:41 pm  Dejar un comentario  
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